La estandarización de las competencias es una necesidad típica de un mundo globalizado, y el problema de las certificaciones de idiomas representa solo un aspecto de ella.
Hoy en día las personas viajan por elección de vida o por necesidad laboral, o bien trabajan en su propio país pero se relacionan continuamente con los mercados extranjeros, o con socios comerciales extranjeros: necesitan que sus competencias profesionales tengan validez con independencia de dónde trabajen y con quién.
El valor de una titulación, la homologación entre titulaciones y experiencias obtenidas en centros o incluso en países diferentes, son por tanto temas siempre de actualidad, que encuentran soluciones distintas según el ámbito específico.
En el ámbito de los idiomas, sin embargo, esta cuestión se ha sentido siempre con más fuerza. Por eso las instituciones culturales más importantes de los distintos países han desarrollado una serie de certificaciones, reconocidas a nivel internacional, que se pueden obtener superando exámenes de nivel estandarizado y a menudo orientadas a situaciones sectoriales.
Cada país se ha organizado de forma diferente, reconociendo validez oficial a certificaciones expedidas a veces por instituciones privadas y a veces públicas: se va desde el TOEFL para la lengua inglesa (nacido como prueba de admisión a las universidades estadounidenses para estudiantes extranjeros y gestionado por la institución sin ánimo de lucro ETS – Educational Training Service), hasta el DELF para la lengua francesa (gestionado directamente por el Ministère de l’Éducation nationale francés).
En algunos países, además, están vigentes varios sistemas de certificación dependientes de organismos distintos, aunque casi siempre hay uno que se ha impuesto con más fuerza.
Estas certificaciones a menudo permiten acceder a universidades, centros de formación u oposiciones. A menudo, quien sigue un itinerario formativo orientado a la obtención de una de estas titulaciones lo hace precisamente porque aspira a una determinada posición (laboral o de estudios) que la exige como requisito.
Los detalles de las principales certificaciones de las lenguas que se enseñan en nuestra escuela serán objeto de próximos artículos, para ofreceros así una panorámica completa, lengua por lengua, de las certificaciones de idiomas que os pueden pedir en vuestro ámbito profesional y de cuáles son los organismos que las expiden.
Os recordamos, a este respecto, que en European School se pueden cursar cursos específicos de preparación para todos los exámenes de certificación de idiomas.
El Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas
La Unión Europea, desde los años 90, ha organizado la evaluación de las competencias lingüísticas sobre una base estandarizada, para permitir una comparación inmediata y objetiva de las competencias lingüísticas incluso entre lenguas diferentes.
Es el Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (MCER), en inglés Common European Framework of Reference for Languages (CEFR).
En total, los seis niveles previstos, agrupados en tres clases distintas, son los siguientes:
A – Usuario básico:
A1 – Acceso
A2 – Plataforma
B – Usuario independiente:
B1 – Umbral
B2 – Avanzado
C – Usuario competente:
C1 – Dominio operativo eficaz
C2 – Maestría
El MCER y las certificaciones de idiomas
Muchos matices del MCER distan mucho de estar definidos, y las investigaciones, los congresos y los encuentros entre estudiosos e instituciones continúan trabajando en la dirección de una mejor estandarización de la evaluación de las competencias.
En la práctica, sin embargo, cuando se pasa de una simple autoevaluación a la certificación de las competencias según los niveles previstos por el MCER, se recurre de nuevo a los institutos y a los sistemas nacionales que gestionan las certificaciones de idiomas dentro de cada país.
Así, por ejemplo, para certificar un conocimiento de nivel A2 de francés, tendré que obtener un certificado DELF A2 expedido por el Ministère de l’Éducation nationale française, o bien un certificado CEFP1 expedido por la Alliance Française, la organización más grande para la enseñanza de la lengua francesa.
Para mayor claridad, se incluye a continuación una tabla tomada de Wikipedia que muestra las conversiones entre el sistema del MCER y las certificaciones oficiales expedidas por las instituciones nacionales para las lenguas europeas que enseñamos y para el japonés.
Mientras tanto, os esperamos en los próximos artículos, donde profundizaremos en las certificaciones reconocidas para cada una de las lenguas que se enseñan en nuestro centro.



